Babylon nos ofrece un traductor en línea para ayudar al público en general ha realizar traducciones de textos. Este traductor puede servir para comprender el sentido de un texto o frase, pero cabe señalar que nunca llegará al nivel de una traducción profesional realizada por traductores humanos. ¿Por qué? En primer lugar la gramática que utiliza no siempre es la correcta ni la más natural. Eso por no hablar de los problemas de estilo, ya que la estructura de las frases puede llegar a ser muy diferente entre las lenguas, sobre todo entre el inglés y las lenguas romances. Por otra parte, los programas de traducción automática carecen de conocimiento del mundo real, no detectan la ironía, los doble sentidos, etc., por lo que pueden cometer errores tan básicos como: Estaba sentado en el banco – He was sitting in the bank Voy al banco – I am going to the bank
Lo que pasa es que un programa no puede captar el contexto y saber si esta persona estaba sentada en el banco porque trabaja en ese edificio o estaba en un banco en el parque, por ejemplo. Esto que nos puede parecer tonto en una frase tan simple puede llevar a muchos problemas en un texto completo y más complejo. En conclusión, los traductores en línea sólo sirven al usuario para hacerse una idea general del texto, pero nunca se deberían tomar como traducciones fiables. Sin embargo, he de decir que el traductor en línea de Babylon es uno de los más logrados que disponemos en este momento.
Lo que más me ayuda a mí como traductora es su magnifico diccionario en línea, ya que puedo usarlo en cualquier ordenador y con solo introducir un término me muestra de una vez la información que antes debía buscar en varios diccionarios. Todo esto sin importar la lengua en la que lo escriba y sin que tenga que indicárselo. Más rápido y preciso no se puede ser. El resultado que nos ofrece pueden ser definiciones, equivalentes, sinónimos, antónimos, artículos de enciclopedias, hipónimos, hiperónimos, etc. Un gran punto a su favor es la posibilidad de poder descargarnos el software de traducción y hacerlo más cómodo si cabe, pues con un simple clic combinado sobre un término se nos lanzará una ventana del programa con los mismos resultados. También podemos instalar únicamente los diccionarios y enciclopedias que queramos utilizar, por si no nos hace mucha falta el diccionario inglés-ruso, por ejemplo. ¿Qué más puede pedir un traductor? Pues que sigan mejorando como hasta ahora porque las traducciones profesionales requieren de una calidad excelente y para ello necesitamos las mejores herramientas posibles. Para quienes no conozcan Babylon, ya pueden empezar a utilizarlo.